Básicamente de servicios y con fuerte componente de pequeña y mediana empresa, aunque también posee industrias químicas, entre las que destaca la refinería de petróleo más antigua de España, en funcionamiento desde 1930. De hecho, Santa Cruz y La Coruña son las únicas capitales de más de 100.000 habitantes que albergan refinerías de petróleo en su término municipal. La refinería de Santa Cruz de Tenerife es la industria más grande de Canarias.[13] Es objeto de polémica por su excesiva extensión,[13] que resta espacio para el crecimiento de la ciudad, cercada por la propia refinería, el municipio de La Laguna y el Macizo de Anaga. La nueva zona de expansión de la ciudad, en el Barrio de Cabo Llanos, fue en su día parte de la propia refinería que ha ido cediendo terreno. Esta refinería suministra productos petrolíferos no sólo al archipiélago canario sino también al mercado peninsular, africano y americano.